Bárbara Escobar Anleu

Nací en la Ciudad de Guatemala. Desde niña me apasiona la naturaleza y mi sueño era «salvar a todos los animales del mundo». Ese sueño de niña básicamente me llevó a decidir estudiar biología. Me gradué de la Licenciatura en Biología de la Universidad de San Carlos de Guatemala y después obtuve una beca del Servicio Alemán de Intercambio Académico -DAAD-, con la cual me fui a estudiar una Maestría en Conservación y Manejo de Vida Silvestre en la Universidad Nacional de Costa Rica, país en el que viví durante dos años. Mis intereses principales son la conservación y el manejo de recursos naturales.

He trabajado como consultora independiente y también como Coordinadora del Programa de Biodiversidad en la Asociación de Reservas Naturales Privadas de Guatemala, donde también colaboré con el Programa de Educación Ambiental. Tengo tres años de experiencia docente y también he tenido la oportunidad de participar y capacitarme en cursos internacionales en Guatemala, Costa Rica, Panamá, Alemania y Belice. Actualmente trabajo para la organización internacional Panthera, la cual se dedica a la conservación de felinos silvestres. Soy coordinadora del Programa de la Iniciativa del Corredor del Jaguar desde 2018.

Me gusta la divulgación científica y siempre he pensado que es necesario compartir el conocimiento a distintos públicos, razón por la cual tengo algunas publicaciones científicas pero también he escrito durante algún tiempo en un blog en Nómada. Además, me gusta aprovechar las distintas oportunidades y espacios que encuentro para compartir un poco sobre lo que he aprendido.

De lo que más me gusta de mi carrera es trabajar en campo. Esto me ha permitido ver y recorrer muy hermosos lugares, así como tener experiencias inolvidables. Sin embargo, también me ha permitido conocer de cerca distintas realidades (muchas veces, muy dolorosas). Para mí, cada experiencia de estas es un constante recordatorio de la importancia de que mi trabajo sirva para ayudar y (tratar de) hacer de este un mundo un poco más justo. Podría decir que sí, sigo queriendo salvar el mundo.

«Son cosas chiquitas, no acaban con la pobreza, no nos sacan del subdesarrollo (…) pero quizá desencadenen la alegría de hacer y la traduzcan en actos. Y al fin y al cabo, actuar sobre la realidad y cambiarla, aunque sea un poquito, es la única manera de probar que la realidad es transformable

Eduardo Galeano