Día de la Tierra: otro día para reflexionar.

Publicado por

El Día de la Tierra surgió hace alrededor de 50 años como una iniciativa para concientizar sobre aquellos problemas que han (y siguen) deteriorando nuestro hogar común: el planeta Tierra. Personalmente, creo que este no es un día para celebrar sino más bien para reflexionar. Poco podemos celebrar cuando hemos llevado a tantas especies al borde de la extinción, y cuando hemos hecho del lugar en el que vivimos, un sitio inhabitable para muchas formas de vida.

La historia de la Tierra en 24 horas

Hay un ejemplo que me gusta usar y es que alguien tuvo la genial idea de hacer los cálculos para representar la historia de la Tierra, desde su formación, en 24 horas. De esta forma podemos darnos una mejor idea del tiempo que llevan existiendo ciertos organismos, de momentos en que se dieron ciertos eventos y del momento en que “aparece” el ser humano. Según esto, nuestra especie surge a las 23:58:43: menos de dos minutos antes que acaben las 24 horas. Así es, esa especie que muchas veces creemos ERRÓNEAMENTE “superior” y muy “desarrollada” lleva un tiempo insignificante existiendo en relación a otras formas de vida y a la formación del planeta. Esto, además de ser un recordatorio de humildad debería ser también una reflexión sobre cómo nuestra breve existencia ha deteriorado este planeta de una forma impresionante. El sistema económico y nuestros hábitos están llevando a la Tierra a un colapso inminente y la especie humana no está saliendo librada de ello.

¿Feliz Día de la Tierra?

Yo no puedo desear un feliz día de la tierra, sabiendo que en los últimos 50 años, el mundo ha sido drásticamente transformado por explosión de comercio global, consumo y crecimiento poblacional humano, así como expansión urbanística. Tampoco me parece un día “feliz” cuando entre 1970 y 2016, se ha documentado un descenso promedio del 68% de las poblaciones silvestres de mamíferos, aves, anfibios, reptiles y peces.

Estos datos están en el informe Planeta Vivo 2020 de WWF y también dan otros ejemplos sobre los cuales vale la pena reflexionar: ¿se imaginan que ese descenso del 68% fuera en la economía? Eso significaría que desaparecerían economías mundiales como Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Alemania, Italia, China, Japón, India, Canadá y Brasil. Si ese descenso de 68% fuese directamente en la economía, el mundo estaría escandalizado y se consideraría una crisis GRAVE. ¿Por qué no está el mundo de cabeza por lo que está pasando con la biodiversidad? Quienes trabajemos en ciencias de la vida y la conservación tenemos claro que la biodiversidad y la naturaleza es parte fundamental para el desarrollo de nuestra sociedad, no debiera importarnos poco, ni menos que la economía el daño que estamos provocando al planeta porque al final también pasa la factura a nuestra propia especie (aló, pandemias).

¿Y entonces?

Hay muchas cosas por hacer, si queremos que esto mejore un poco. Desde acciones individuales hasta aquellas más profundas a nivel de sistema y considero que ambas son importantes. Nunca me ha agradado minimizar el interés y esfuerzo individual por aportar a proteger un poco la naturaleza. Es válido, importante y necesario reducir la basura que generamos, evitar el plástico desechable, optar por opciones menos dañinas con el planeta (alternativas reutilizables). Algunas de las que yo puedo mencionar son los cepillo de bambú, copa menstrual, hilo dental a base de plantas, shampoo sólido, entre otros. Además de este tipo de alternativas, podemos cambiar hábitos como comprar todo empacado en el súper mercado y mejor optar por comprar en mercados, productos locales, reducir nuestro consumo de carne. Tengo claro que en un país con tanta desigualdad y donde mucha gente ni siquiera tiene qué comer, dar estos consejos lo hago desde una posición de privilegio. Sin embargo, lo hago porque sé que hay muchas personas que también están en esa posición y podrían cambiar hábitos personales. Creo que quienes tenemos la posibilidad de hacerlo, es lo mínimo que deberíamos intentar. Es demasiado egoísta poder optar a alternativas para no seguir jodiendo a toda la vida del planeta (incluidos humanos) y no hacerlo por desinterés o hueva. REACCIONEN.

Por otro lado, aunque no le resto importancia a las acciones individuales está claro que es absolutamente necesario hacer cambios más profundos. La contaminación y el deterioro ambiental más grande suele venir de sectores poderosos como empresas multinacionales. ¿Qué hacer ahí entonces? Esto, claramente es más complicado que los cambios personales pero necesitamos exigir cambios de raíz, a nivel político y a nivel de sistema que realmente prioricen la vida sobre el dinero. Es mucho pedir, tal vez sueño demasiado, pero estoy convencida que una forma de lograr estos cambios más profundos es: 1) involucrarnos en puestos de decisión que nos permitan implementar acciones, por lo menos, a nivel nacional y 2) elegir BIEN y exigir a quienes ocupan estos puestos para que las cosas empiecen a cambiar, poco a poco.

No es un “feliz día de la Tierra” mientras no pasemos a acciones más radicales, a nivel individual y de sistema. ¿Vamos a tener un punto de retorno o nos seguirá pelando desde nuestra comodidad?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s